El pasado mes de abril, parte de nuestro equipo se desplazó a la Sierra de Gádor (Almería, España) para realizar trabajos de campo en este macizo montañoso de gran riqueza natural, con un gradiente altitudinal que va desde el nivel del mar hasta los 2.236 m.
Desde ecosistemas semiáridos en las zonas bajas hasta hábitats de alta montaña con numerosos endemismos de plantas vasculares, todos estos ambientes son propicios para el desarrollo de briófitos de la familia Pottiaceae, como el que podéis ver en la segunda imagen, perfectamente adaptados a condiciones ambientales extremas.