Durante décadas, numerosos
ejemplares de musgos sudamericanos fueron identificados como Trichostomum
brachydontium Bruch, una especie ampliamente reconocida en Europa y otras
regiones del mundo. Sin embargo, un nuevo estudio liderado por nuestro grupo
demuestra que, en realidad, bajo ese nombre se escondía una sorprendente
diversidad.
Mediante un enfoque de taxonomía
integrativa, que combina análisis de ADN, estudios morfológicos y herramientas
estadísticas avanzada, hemos comprobado que las muestras sudamericanas
atribuidas a T. brachydontium pertenecen a once linajes diferentes,
ninguno de ellos coincidente con la verdadera especie europea. Esto significa
que Trichostomum brachydontium debe excluirse de la flora de Sudamérica.
Cuatro de estos linajes se han
podido asignar provisionalmente a especies ya descritas: T. antillarum, T.
basilatinervium, T. hondurense y T. termitarum. Además, el
estudio muestra que Trichostomum antillarum está mucho más extendido en
Sudamérica de lo que se pensaba hasta ahora, confirma por primera vez la
presencia de T. hondurense en el continente y registra a T.
termitarum por primera vez en Argentina. Los resultados muestran que varias
especies habían pasado desapercibidas porque son casi idénticas a simple vista
(especies crípticas). Solo al analizar su ADN y estudiar con detalle sus
características fue posible distinguirlas. El estudio también revela que las
poblaciones europeas y sudamericanas han seguido trayectorias evolutivas
distintas a lo largo del tiempo
Además, el estudio apoya la
clasificación de Trichostomum involutum dentro del género Trichostomum.
Los datos genéticos y morfológicos indican que Weissia jamaicensis
pertenece al género Neotrichostomum, por lo que la nueva combinación
como Neotrichostomum jamaicense refleja mejor su posición evolutiva.
Este estudio muestra que combinar
datos genéticos y morfológicos es una herramienta muy potente para delimitar
especies y entender mejor sus relaciones evolutivas. Gracias a este enfoque
integrativo, hemos detectado una diversidad “oculta” que nos ha permitido
definir nuevos linajes y actualizar la distribución de varias especies en
Sudamérica. Aunque aquí se ha avanzado en la delimitación de las especies, la
parte formal de la nomenclatura y las descripciones taxonómicas completas se
desarrollarán en un trabajo posterior. En conjunto, estos resultados aportan
una base sólida para mejorar la clasificación de las Pottiaceae y facilitan
futuros estudios ecológicos y evolutivos.